Un restaurante no necesita la mejor web: necesita que alguien vea la carta, encuentre el teléfono y pueda reservar desde el móvil a las once de la noche. Con ese listón, las tres opciones son viables y la elección depende de otra cosa.
Las tres, comparadas
| Wix | WordPress | A medida | |
|---|---|---|---|
| Coste primer año | 200 a 400 € | 800 a 2.500 € | 2.500 a 6.000 € |
| Coste anual después | 150 a 300 € | 100 a 400 € de alojamiento y plugins | 100 a 300 € |
| Quién la mantiene | Wix | Tú o quien la haga | Quien la haga |
| Carta digital | Sí, con plantilla | Sí, con plugin | Sí, a medida |
| Reservas propias | Limitadas o de pago | Con plugin | Sí, sin comisión |
| ¿Puedes llevártela? | No | Sí | Sí |
| Velocidad | Media | Depende del montaje | Alta |
El criterio
No elijas por la tecnología. Elige por qué tiene que hacer la web:
Si solo necesitas presencia —carta, fotos, horario, teléfono, cómo llegar— Wix es la respuesta sensata. Se monta en días, no requiere mantenimiento y es difícil romperla. Pagar 3.000 € por eso es tirar dinero.
Si vas a publicar y quieres crecer —artículos, eventos, menús de temporada, varias ubicaciones— WordPress compensa. Es el punto de equilibrio entre control y coste, y siempre habrá alguien que sepa tocarlo.
Si la web es parte del negocio —reservas propias sin comisión, pedidos a domicilio, integración con tu TPV— entonces a medida. La cuenta se justifica sola en cuanto dejas de pagar porcentaje a un portal.
Lo que importa más que la plataforma
Tres cosas, y ninguna depende de cuál elijas:
- Que la carta sea texto, no un PDF ni una imagen. Un PDF no se lee bien en el móvil, no lo entiende Google y no lo puede citar una IA cuando alguien pregunta si tienes opciones sin gluten.
- Que el teléfono se pueda pulsar. Parece obvio y falla constantemente.
- Que la web y la ficha de Google digan lo mismo. Mismo nombre, mismo teléfono, mismo horario. Esa coherencia es una de las señales que Google usa para decidir a quién enseña en el mapa.
Un restaurante con una web de 250 € en Wix, la carta en texto y la ficha coherente rinde más que otro con una web de 4.000 € y la carta en PDF.
El error de orden
Muchos restaurantes montan la web antes de tener la ficha de Google en condiciones. Es el orden inverso al que conviene: la mayoría de la gente que busca dónde cenar entra por el mapa, no por Google a secas. La web es donde aterrizan después de verte allí.
Si tienes presupuesto para una sola cosa este mes, arregla la ficha y pide reseñas. La web, cuando el problema deje de ser que no te encuentran.




